Plantear la salida de la religión del sistema educativo y cuestionar el modelo de conciertos, pone en riesgo la pluralidad y la libertad educativa, y así lo ha manifestado EC. Recuerda, para quienes confunden aconfesionalidad con laicismo excluyente que, reducir la educación a transmisión de contenidos sin ninguna referencia trascendente, implica una visión parcial de la realidad y limita el desarrollo integral del alumno.