Pedro Huerta expresa en este post su preocupación por el debate abierto con la “Declaración 2026 por una escuela pública y laica”. Desde su experiencia en el ámbito educativo, defender la religión en la escuela no es una reivindicación corporativa ni ideológica, sino una forma de preservar una educación que no renuncia a formar personas completas, capaces de comprender su identidad, su cultura y su apertura a la trascendencia.